PALABRAS DE FRANCISCO HERNÁNDEZ JUÁREZ, SECRETARIO GENERAL DEL SINDICATO DE TELEFONISTAS DE LA REPÚBLICA MEXICANA Y PRESIDENTE COLEGIADO DE LA UNIÓN NACIONAL DE TRABAJADORES, EN LA CELEBRACIÓN DEL “DÍA INTERNACIONAL DEL TRABAJO”
México, D.F., 1 de mayo de 2007.
Nos reunimos una vez más, en este acto de unidad, para honrar la memoria de un grupo de trabajadores como nosotros, que fueron masacrados mientras luchaban por conseguir mejores condiciones de vida y por la conquista de sus derechos fundamentales
Esta fecha se ha vuelto un momento en el cual los sindicatos conmemoran y renuevan sus propias luchas y las convierten, con ello, en luchas universales de los trabajadores, tal y como sucedió en Chicago o en las huelgas de Cananea y Río Blanco.Por eso hoy, desde aquí, saludamos las manifestaciones querealizan trabajadores a lo largo y ancho de nuestro país y en todo el mundo,y saludamos muy especialmente las movilizaciones que realizan los trabajadores hispanos en Estados Unidos, solidarizándonos con su causa que, al final de cuentas, es la de todos los trabajadores, en particular de los mexicanos.
Los trabajadores celebramos nuestro día afirmando que el trabajo es la riqueza y el valor supremo de las sociedades, y que no obstante los esfuerzos de los dueños del dinero y del poder para desvalorizarlo, y por desestimar las luchas de los trabajadores y de nuestras organizaciones,la viabilidad de toda sociedad y su verdadera dimensión moral están, precisamente, en el trabajo digno, suficiente, y en la distribución equitativa y justa de la riqueza que ese trabajo genera.Una sociedad que no funda su existencia en estos valores, que no reconoce y no dignifica al trabajo y a los trabajadores, que se empeña en seguirlos expulsando, que se empeña en seguirlos empobreciendo y sometiendo a mecanismos autoritarios de control, de simulación, de engaño, de corrupción y de violencia, es una sociedad destinada a la degradación, a la desigualdady al atraso. Es por esto que la lucha de nuestros sindicatos por la autonomía y la democracia en el mundo del trabajo en México es importante no sólo para los propios trabajadores, sino para la viabilidad y el futuro mismo de nuestra Nación.
Hoy, más que nunca,está claro que no habrá democracia en México,que no habrá justicia en México, que no habrá igualdad en México, que no habrá desarrollo para México, si persiste el modelo laboral que los poderosos de dentro y de fuera han mantenido por décadasen nuestro país, y que es la causa no sólo de los salarios bajos y de la desigualdad, del desempleo y de los empleos precarios,sino que es la causa también del pobre desempeño productivo de nuestra economía y de la pérdida dramática de la competitividad del país en el escenario mundial.
Esta conmemoración ocurre en momentos muy difíciles para los trabajadores mexicanos.Pareciera que se nos quiere acostumbrar a vivir en un país sumido en la violencia, la impunidad,la incertidumbre y el atraso.Vivimos un deterioro acelerado de la convivencia social y una degradación de la política, que se expresan en el imperio de los poderes fácticos, de aquéllos que determinan, condicionan y limitan las libertades,los derechos y el desarrollo de todos, sin atravesar por el consenso y la legitimidad de las instituciones.La desigualdad, en vez de disminuir, sigue creciendo y sigue profundizando sus raíces en la política histórica de salarios bajos, de desempleo y empleos precarios y de inexistencia de derechos fundamentales para la gran mayoría de los trabajadores.
Frente a este panorama, los trabajadores levantamos la voz y proclamamos nuestra protesta,pero al mismo tiempo expresamos nuestro compromiso de unidad y de acción,para luchar juntos por los intereses fundamentales de todos los trabajadores mexicanos:salarios dignos en empleos decentes, bien remunerados y suficientes, democracia sindical,libertad de asociación y de negociación colectiva, la no injerencia del gobierno, de los patrones y de los partidos políticos en la vidade los sindicatos y,finalmente,la transformación profunda de este sistema laboral autoritario y al servicio de las oligarquías de ayer y de hoy, de dentro y de fuera, que históricamente se han enriquecido a costa de los trabajadores.
Enfrentemos y venzamos todo aquello que como trabajadores nos ha dividido, dispersado y aislado unos de otros.Refrendemos hoy un compromiso para transformar al mundo del trabajo en México, en la democracia, la autonomía y la unidad de todos los trabajadores.Mantengámonos firmes y comprometidos, mostremos nuestra fuerza y lleguemos juntos, de necesario,a una huelga nacional que haga que nuestra voz, nuestra protesta y nuestras propuestas se escuchen y valgan, para cambiar el rumbo del país,para crear mejores condiciones de igualdad, de justicia, de prosperidad y de futuro para todos los mexicanos.