SINDICATO DE TELEFONISTAS

DE LA REPUBLICA MEXICANA

COMITÉ EJECUTIVO NACIONAL

 

Circular Informativa

 

Compañeras y compañeros telefonistas:

El pasado Primero de Mayo se realizó la movilización nacional conmemorativa del Día del Trabajo. Centenares de miles colmaron las principales plazas de la República expresando su rechazo a las reformas estructurales que promueve el gobierno y reivindicando el derecho de los trabajadores del campo y la ciudad a luchar por un país más justo y democrático, en que los ciudadanos ejerciten sus derechos con libertad y sin cortapisas de ninguna especie, especialmente el de expresarse y decidir a sus gobernantes.

Los días que antecedieron a esta magna marcha fueron particularmente difíciles. La tensión social y política originada por una alternancia que abrió amplias expectativas de cambio, pero la falta de voluntad de parte del gobierno, la incapacidad de los partidos y la falta de fuerza y unidad de las organizaciones sociales y ciudadanas, llegaron hasta una peligrosa circunstancia de confrontación, una lucha por el poder sin reglas y sin arbitro, a una batalla campal en lo que menos importante eran las graves y lacerantes problemas del país.

Esta dinámica llegó al borde de la crisis política con el desafuero, al poner en juego la legitimidad de las próximas elecciones federales y en riesgo la soberanía y la democracia, tan afanosamente buscada por el pueblo de México, al cerrarse el diálogo y la negociación, junto con cualquier acuerdo o salida política.

Para colmo de males hubo quienes, desde el Congreso de la Unión, consideraron que, por la confusión del momento, existían las condiciones propicias para lograr la aprobación de una contrarreforma laboral que atenta contra los derechos de los trabajadores en materia de huelga, libertad de asociación sindical, jornada laboral y estabilidad en el empleo.

En estas condiciones resultaba vital que la sociedad asumiera la iniciativa para revertir el ambiente de encono que prevalecía en el país y para colocar en centro del debate nacional los proyectos de los diferentes sectores sociales para resolver los graves problemas de México como la injusta distribución de la riqueza y el desempleo.

Nuestro sindicato y la UNT actuaron básicamente en 2 frentes: con nuestros aliados dentro del FSCISP se organizó un programa de acciones para continuar la lucha en favor de un proyecto al servicio de la nación cuya primera movilización importante seria la marcha del Primero de Mayo que serviría, adicionalmente, para expresar nuestro rechazo a las reformas estructurales y en particular para manifestar nuestra oposición a la Reforma Abascal.

Paralelamente se preparó un Encuentro Nacional con la participación de los campesinos, los sindicatos y organizaciones de genero y trabajadores de la cultura, jóvenes, estudiantes e intelectuales, con los partidos políticos con el propósito de integrar un bloque de fuerzas que asuma la lucha para reencausar la transición a la democracia e impulsar el desarrollo con Justicia y Equidad y la Reforma Social del Estado.

Estas y otras iniciativas que se impulsaron desde diversos ámbitos, como la impresionante manifestación del silencio, contribuyeron a convencer al gobierno acerca de la necesidad de cambiar el rumbo y anunciar una primera medida de distensión, al aceptar la renuncia del procurador y proponer el diálogo con el titular del Gobierno del DF.

El resultado final de esta medida aún está por verse, por lo que no podemos confiarnos, especialmente por la posible reacción de los sectores más duros del PRI y el PAN en relación con el tema del desafuero. Por lo demás las llamadas reformas estructurales siguen siendo parte de las principales prioridades del régimen actual y la patronal.

De ahí la importancia que, tuvo el evento del Primero de Mayo. Para los trabajadores está claro que la crisis política que antecedió a la marcha del Día del Trabajo es una oportunidad para insistir, una vez más, en la urgencia de cambiar la estrategia económica y democratizar a fondo a la nación.

Esta es la única garantía de que se corrijan los problemas que impiden el desarrollo, inciden en la generalización de la pobreza y propician situaciones como las que todos vivimos durante el mes de abril.

Como felizmente se ha hecho costumbre, los telefonistas jugaron un papel de primer orden para construir esta jornada de lucha y conferirle una dimensión nacional. Por ello no podemos concluir este balance sin reconocer la participación de nuestras compañeras y compañeros en esta movilización.

Queremos destacar la labor de los Comités Locales y delegados en todo el país quienes lograron superar las dificultades propias de un evento como éste y contribuyeron al éxito del mismo. A todos los telefonistas nuestra gratitud por su entusiasmo y compromiso de lucha.

Fraternalmente

"UNIDAD DEMOCRACIA Y LUCHA SOCIAL"

México, D. F., 3 de mayo de 2005.

Comité Ejecutivo Nacional

Comité Nacional de Vigilancia

Comisiones Nacionales

 

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