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UNION NACIONAL DE TRABAJADORES |
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IMPACTO DE LA REFORMA TRIBUTARIA
EN SUS ASPECTOS DE IMPUESTO SOBRE LA RENTA E IMPUESTO AL VALOR AGREGADO.
El razonamiento del gobierno foxista parte del planteamiento de que la reforma fiscal traerá como consecuencia un alivio para las clases mas necesitadas de este país, control en corto plazo de la inflación, a pesar del incremento del IVA, disminución de las tasas de interés del crédito bancario y reactivación de la economía para garantizar un crecimiento sostenido promedio del 7% anual, con la consecuente mejoría constante en los niveles de empleo, garantizando el incremento del nivel de vida de la población.
Desde el punto de vista de los trabajadores hemos analizado el impacto que tendría la modificación de la tabla de impuesto sobre la renta. Encontramos que en términos generales existe un beneficio fiscal modesto para la mayoría de los trabajadores, sin embargo, se observan incongruencias, cuando se pone a prueba la nueva tabla de ISR en comparación con la actual, con casos verdaderos en donde aparecen prestaciones sociales actualmente exentas, aun en aquellos casos en que estas representan cantidades relativamente pequeñas.
Es importante señalar que el beneficio fiscal de la nueva tabla del ISR aumenta en términos relativos conforme se incrementan los salarios, hasta llegar a ser importante para los salarios altos, es decir, la nueva tabla esta diseñada para favorecer más al 10% de quienes más ganan en este país.
Sin embargo existen casos corroborados por la secretaria de hacienda, en donde la nueva tabla representa un perjuicio para los trabajadores que tienen cantidades significativas de prestaciones sociales exentas, producto de muchos años de luchas sindicales y que los distintos gobiernos alentaron como una manera de obtener ingresos para los trabajadores sin que se rebasaran los topes salariales.
Es necesario mencionar que dentro del planteamiento del gobierno federal el beneficio del ISR será suficiente para que todos los trabajadores hagan frente a los gastos adicionales que representa incrementar el IVA a alimentos, medicinas, transporte publico, transporte de carga, colegiaturas y libros. Resulta evidente que para los trabajadores que han acumulado una gran cantidad de prestaciones sociales exentas, el impacto será doble, por una parte saldrán perdiendo con la nueva tabla del ISR y sumado a esto tendrán que pagar el IVA por los bienes y servicios mencionados anteriormente.
Debido a que la nueva tabla de ISR tiene un efecto regresivo, beneficiando más a los que más ganan y que el impuesto al valor agregado de los bienes y servicios mencionados impacta mas duramente a quienes menos salarios perciben, porque son precisamente estos quienes deben dedicar un mayor porcentaje de sus ingresos para adquirir estos bienes y servicios, el resultado final de la combinación de las modificaciones al ISR y al IVA, perjudica más a los salarios de menores ingresos de cada una de las empresas y beneficia solo a aquellos causantes que se encuentran en el 10% de los que mayores salarios perciben.
Uno de los objetivos de las modificaciones al ISR busca duplicar el numero de causantes de la población de mayores ingresos, es por esto que aparecen como los mas beneficiados. Desde la óptica de los trabajadores no podemos aceptar que se perjudiquen más a quienes menos ganan, pues en todo caso el beneficio combinado de las modificaciones a ambas leyes (ISR e IVA) debe ser por el menos proporcional para todos los causantes, incluyendo naturalmente a los trabajadores de menores ingresos.
Mención aparte merecen las repercusiones de la modificación al IVA. Las experiencias de 1995, cuando se incremento la tasa del 10% al 15% nos muestran que pese a los cálculos de los doctores en economía del banco de México, quienes habían presupuestado un incremento mínimo en la inflación esperada (que era menor al 10%) por motivo del mencionado incremento, la realidad rebaso con creces los modestos incrementos que habían calculado, ubicándose en doce meses por encima del 50% de inflación.
Resulta necesario mencionar que además de los impactos inflacionarios que en abstracto representan los incrementos al IVA en los bienes y servicios multicitados, la experiencia de 1995 nos obliga a considerar que en los productos y servicios que no sufrirán un incremento al IVA, también se reflejara un incremento de estos precios por el efecto del aumento del gravamen en alimentos, medicinas, transporte publico, de carga, colegiaturas y libros. Adicionalmente existe un factor psicológico, imposible de medir con precisión actualmente, pero que sabemos que estará o este presente desde este momento, este factor tiende a incrementarse en la medida en que la situación económica del país sea endeble. Además la experiencia de 1995 nos mostró que se genero una inercia inflacionaria que se reflejo durante muchos meses posteriores al incremento al IVA, que no represento mas que una señal de arranque para una carrera de incremento de precios.
La situación económica actual presenta varios factores de debilidad: El peso se encuentra sobrevaluado con relación al dólar, situación que ha podido mantenerse gracias al flujo de capital externo hacia nuestro país; La economía se ha frenado bruscamente como un reflejo al bache de recesión económica que atraviesa nuestro vecino país del norte, reflejándose en una disminución del nivel de empleo; el gobierno foxista se plantea hacer frente a estas situaciones con recortes en los puestos de trabajo de los empleados publicos y otras medidas que son iguales a las que anteriormente han sido aplicadas, resulta que con un nuevo gobierno se aplica la misma medicina amarga (con el agregado de que ya trae IVA) que anteriormente han aplicado y hasta resulta que son los mismos que la han recetado antes. Las tasas de interés se mantienen altas en comparación con los niveles inflacionarios, esto lo único que provoca es la acumulación de potencial inflacionario, que hasta el día de hoy ha sido contenido artificialmente gracias a la política de cortos establecida por banco de México.
Lo anterior nos indica que el gravar los productos y servicios mencionados, va a significar al igual que en 1995 el inicio de una carrera desbocada en los precios.
En resumen, la propuesta de reforma al ISR e IVA no traerá un alivio para quien menos ganan en este país, la inflación se descontrolara y se desbocara al igual que en 1995 hasta niveles muy por encima de los que ha supuesto banco de México, debido a este incremento inflacionario, las tasas de interés de créditos bancarios no podrán disminuir y la economía se estancara aun más, por lo que el pretendido crecimiento del 7% anual quedara solamente en eso, una pretensión que no se alcanzara. Y desde luego el nivel de empleo se afectara negativamente con la consecuente disminución del nivel de vida de la población. Es decir las mismas recetas de regímenes anteriores tendrán los resultados ya conocidos.
Si bien es cierto que los compromisos de los ingresos públicos de los regímenes anteriores, reflejan un estado tan critico, que ponen en grave riesgo el cumplimiento de las funciones básicas del estado y obligan a una reestructuración integral del sistema tributario mexicano, se deberán buscar alternativas que no descansen las tasas impositivas en el salario de quienes menos ganan. Mientras no se corrija a fondo esta estructura los intentos para tener mas recursos, serán un medio para estancar aun más la economía, no para promover el desarrollo.
No es posible aceptar que se castigue con un sistema fiscal tan injusto a los trabajadores que menos ganan y a los empresarios de ingresos medios.
La reforma fiscal debe organizarse en dos vertientes, una el análisis de todo los que comprende practicas administrativas, con el fin de cubrir aquellas lagunas que dan pie a la evasión fiscal, combatir el contrabando, ejercer una simplificación administrativa que permita a los contribuyentes hacer sus pagos correspondientes por concepto de impuesto. La otra medida deberá ser la económica, con políticas de contenido social en donde no se vean afectados los trabajadores que menos ganan.
Se hace necesario que en el caso del impuesto sobre la renta no se graven las prestaciones sociales que actualmente están exentas y que la nueva tabla del ISR beneficie a los trabajadores que menos ganan de la misma manera que se ven beneficiados los que más ganan.
Por lo tanto, la reforma fiscal integral debe basarse en los siguientes puntos: