PORQUE PARAMOS
FNUAS
Al Pueblo de México,
A la Nación
El próximo miércoles 28 de junio, los trabajadores miembros de los sindicatos que integran el Frente Nacional por la Unidad y la Autonomía Sindical (FNUAS), declararemos un paro nacional indefinido en defensa de nuestro derecho fundamental a asociarnos libremente, a elegir a nuestros dirigentes y a decidir por nosotros mismos el ejercicio de nuestros derechos colectivos y sociales. Haremos valer el Derecho Constitucional de Huelga.
Nos han llevado a esto ya que el derecho esencial de los trabajadores a la libre asociación que contempla la Constitución Política de nuestro país y que regula la Ley Federal del Trabajo, ha sido violado una vez mas por el Gobierno Federal. Al intervenir ilegalmente en la vida interna del Sindicato de Trabajadores Mineros y Metalúrgicos de la República Mexicana para desconocer a sus legítimos dirigentes y designar, al margen de los estatutos sindicales y en contra de la voluntad de los trabajadores, a un líder espurio ajeno al sindicato. El gobierno nos obliga a responder de manera contundente al agredir y amenazar a todas las organizaciones sindicales con el uso arbitrario del poder.
Esta cínica injerencia —que tiene como antecedente inmediato la intromisión del gobierno en el Congreso del Trabajo, en el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social y en la CROC para desconocer a sus directivas,— busca ahora vulnerar a un sindicato histórico que es una de las principales organizaciones del movimiento obrero nacional, para disminuir su capacidad de lucha en defensa de sus agremiados y de todos los trabajadores mexicanos, y encubrir las gravísimas responsabilidades de los patrones y de las autoridades laborales en el trágico accidente —en realidad un homicidio industrial— ocurrido en la mina Pasta de Conchos que costó la vida a 65 trabajadores y que hasta la fecha permanece impune.
Los trabajadores minero-metalúrgicos y un importante número de sindicatos y organizaciones decidimos hacer frente a la agresión gubernamental integrando el FNUAS y realizando gestiones, manifestaciones y diversas acciones de lucha para exigirle al gobierno que acate la ley y respete el Estado de Derecho. No obstante en su ilegal afán por quebrar la resistencia obrera, el gobierno recurrió a la violencia represiva que en Lázaro Cárdenas, Michoacán, cobró las vidas de dos jóvenes trabajadores, y el Presidente Vicente Fox negó todo dialogo con los sindicatos. La democracia que estamos construyendo no debe tolerar este retroceso.
La solidaridad y la firmeza de los sindicatos y las organizaciones en lucha han frenado la brutalidad gubernamental. Sin embargo, en su necio afán por menoscabar los derechos de los trabajadores, el Ejecutivo no ha reparado en provocar graves disturbios que amenazan con desestabilizar a los estados donde se asienta la industria minero-metalúrgica y dañar a numerosas empresas del ramo que han visto trastornadas sus actividades y sufrido pérdidas. La actuación provocadora y facciosa de los secretarios del Trabajo y de Gobernación y del Procurador General de la República constituye una afrenta para los trabajadores y para toda la sociedad, sus prácticas obedecen a una idea patrimonialista del poder que los mexicanos hemos rechazado y no queremos que se restaure como forma de gobierno.
Es la irresponsable actitud del Ejecutivo Federal, lesiva para la vida de las instituciones, la que ha provocado esta lucha. Si los trabajadores aceptamos que se nos despoje de nuestro derecho a asociarnos libremente y a conducir con autonomía nuestras organizaciones, quedaremos no sólo indefensos ante los patrones abusivos y las autoridades venales, sino impedidos para ejercer nuestros derechos colectivos y sociales de cuya vigencia depende el bienestar de nuestras familias y el progreso de la sociedad.
Que nadie nos reproche el costo social y político de esta lucha. Esa cuenta habrá que pasársela al gobierno cuyo ominoso autoritarismo e irresponsabilidad no sólo por no resolver los problemas, sino por crearlos, ha puesto a nuestro país, precisamente en la víspera de las elecciones presidenciales, al borde del abismo de la ingobernabilidad. Para solucionar el conflicto el Gobierno de la República debe cumplir y hacer cumplir la Constitución y la Ley, y en consecuencia respetar la autonomía de los sindicatos y el Derecho a Huelga.
¡VIVA LA HUELGA NACIONAL
Responsable de la publicación: Eduardo Torres Arroyo, Comunicación Social STRM-UNT